El fenómeno climático El Niño podría alcanzar su máxima intensidad en diciembre de 2026, con anomalías de temperatura de hasta +2,7 °C en el océano Pacífico ecuatorial. Las proyecciones incluidas en el informe anticipan un período de precipitaciones superiores a los valores habituales en distintas regiones de la Argentina, con posibles efectos que se extenderían hasta marzo de 2027.
Súper Niño 2026: cuáles son las provincias que presentarán las temperaturas más atípicas en el último trimestreFrente a este escenario, los organismos oficiales reforzaron las medidas de prevención ante posibles tormentas, inundaciones y otros eventos meteorológicos severos. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), por su parte, cuenta con una red de radares destinada a mejorar el seguimiento de las condiciones del tiempo y anticipar situaciones de riesgo.
Súper Niño: por qué diciembre será un mes clave para el fenómeno
El desarrollo de El Niño está asociado con el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Su evolución se monitorea mediante distintos indicadores, entre ellos el índice Niño 3.4, que compara la temperatura superficial del mar en una región específica con su promedio histórico.
Según los datos proporcionados, ese indicador registró una anomalía de +2,2 °C durante la semana informada, en un contexto de rápido aumento de las temperaturas oceánicas. Para diciembre, las proyecciones mencionadas estiman que el calentamiento podría llegar a +2,7 °C.
Súper Niño en Argentina: estas son las provincias donde llovería más de lo normal hasta fin de añoEl informe también atribuye a la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) una probabilidad superior al 90% de que se desarrolle un evento muy fuerte y del 75% de que se superen los +2,5 °C durante el período comprendido entre octubre y diciembre.
Estas cifras corresponden a proyecciones que deben interpretarse según la fecha de emisión y la actualización de los modelos climáticos. Además, la intensidad de El Niño no determina por sí sola cómo serán las condiciones meteorológicas en cada provincia.
Qué regiones de Argentina podrían recibir más lluvias
Las previsiones citadas anticipan precipitaciones por encima de los valores normales hacia el cierre de 2026 y durante los primeros meses de 2027. Entre las áreas señaladas se encuentran la Cuenca del Plata y la región de Cuyo.
Un incremento de las lluvias puede elevar el riesgo de anegamientos, inundaciones y complicaciones en rutas y caminos, especialmente cuando las precipitaciones son intensas o persistentes. Sin embargo, la distribución y la magnitud de estos efectos dependerán de la evolución del fenómeno y de las condiciones meteorológicas locales.
Por eso, para conocer el panorama de cada zona será importante seguir los pronósticos y las alertas del SMN, que permiten identificar los eventos previstos y las áreas que podrían resultar afectadas.
El SMN podrá anticipar tormentas severas con hasta tres días de aviso
En el marco de las medidas preventivas frente al fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el Gobierno nacional informó sobre el uso de una red de radares meteorológicos para mejorar la detección y el seguimiento de tormentas.
De acuerdo con el material proporcionado, Adrián Ravier destacó que la infraestructura tecnológica del SMN permite emitir alertas con hasta tres días de anticipación ante determinados eventos severos. Este margen puede contribuir a organizar la respuesta de los organismos de emergencia y facilitar que la población tome precauciones.
La planificación también contempla la coordinación de distintas áreas del Estado, entre ellas las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad, Vialidad Nacional y el Ministerio de Salud. La Agencia Federal de Emergencias tiene a su cargo la coordinación del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, que contempla el intercambio de información para organizar las acciones de prevención y respuesta.
Cómo prepararse ante posibles inundaciones y tormentas fuertes
Ante la posibilidad de episodios meteorológicos intensos, las recomendaciones de prevención apuntan a reducir los riesgos antes, durante y después de una tormenta.
Entre las principales medidas se encuentran:
- Limpiar desagües y sumideros: mantenerlos libres de residuos para facilitar el escurrimiento del agua.
- Revisar techos y canaletas: comprobar su estado y retirar elementos que puedan obstruirlos.
- Asegurar los objetos exteriores: guardar o sujetar aquellos que podrían ser desplazados por vientos fuertes.
- Consultar los pronósticos oficiales: seguir las actualizaciones del SMN y respetar las alertas emitidas para cada localidad.
- Tener a mano los teléfonos de emergencia: identificar los contactos de Defensa Civil, Bomberos y Policía.
Qué hacer si hay calles inundadas o ingresa agua en una vivienda
Durante una inundación, es fundamental evitar conductas que puedan poner en riesgo la vida. Las autoridades recomiendan no caminar ni circular en vehículos por calles anegadas, ya que la profundidad del agua puede ser engañosa y la corriente puede arrastrar personas u objetos.
Si el agua ingresa en una vivienda, se debe evitar el contacto con instalaciones eléctricas. El suministro debe cortarse únicamente si es posible hacerlo desde un lugar seco y seguro, sin tocar equipos, enchufes o cables mojados. Si no se puede acceder al interruptor general en esas condiciones, hay que alejarse y solicitar asistencia.
También se debe evitar acercarse a postes, carteles y cables eléctricos caídos o dañados, debido al riesgo de electrocución. Ante una situación de peligro, lo prioritario es seguir las indicaciones de los equipos de emergencia y dirigirse a un lugar seguro.
Cuándo se esperan los principales efectos del Súper Niño
Las proyecciones citadas ubican en diciembre de 2026 el posible pico de intensidad del fenómeno, mientras que el período de lluvias superiores a los valores habituales podría prolongarse hasta marzo de 2027 en distintas regiones.
No obstante, el comportamiento de El Niño y sus consecuencias en la Argentina pueden variar con el tiempo. Por eso, las previsiones estacionales deben complementarse con los pronósticos de corto plazo y las alertas oficiales.
La combinación de monitoreo meteorológico, coordinación de los organismos de emergencia y preparación de la población será clave para reducir los riesgos asociados con las tormentas y las posibles inundaciones durante los próximos meses.